Medjugorje acogerá el próximo sábado 5 de septiembre de 2026 una importante celebración relacionada con los 800 años del tránsito de san Francisco de Asís y con la vigencia de su espiritualidad.
La jornada reunirá a religiosos, miembros de la Familia Franciscana, jóvenes y peregrinos alrededor de algunos de los elementos más característicos de Medjugorje: oración, Rosario, Eucaristía, adoración y subida a sus montes.
¿Qué se conmemora en 2026?
El año 2026 marca el octavo centenario del tránsito o muerte de san Francisco de Asís, ocurrida en 1226.
La conmemoración es la última etapa de un camino franciscano iniciado en 2023, durante el cual se recordaron algunos de los acontecimientos más importantes de los últimos años de su vida:
- La aprobación de la Regla y la Navidad de Greccio, en 2023.
- El don de los estigmas, en 2024.
- El Cántico de las criaturas, en 2025.
- El tránsito de san Francisco, en 2026.
Por tanto, no significa que los franciscanos lleven 800 años en Medjugorje. Se celebra la permanencia de un legado espiritual que continúa inspirando a la Iglesia ocho siglos después de la muerte del santo de Asís.
El programa en Medjugorje
Durante la mañana, los participantes podrán dedicar un tiempo personal de oración en la Colina de las Apariciones y en Križevac.
El programa continuará a las 16:00 con una conferencia y meditación de fray Ante Vučković. A las 17:00 se rezará el Santo Rosario.
La Santa Misa comenzará a las 18:00 y será presidida por fray Massimo Fusarelli, ministro general de la Orden de Frailes Menores.
Después de la Eucaristía se realizará una presentación musical de la Frama, la Juventud Franciscana. La jornada concluirá a las 21:00 con adoración ante el Santísimo Sacramento.
San Francisco y Medjugorje
La presencia franciscana forma parte de la identidad pastoral de Medjugorje. Los frailes sirven a la parroquia, celebran la Eucaristía, escuchan confesiones y acompañan espiritualmente a peregrinos de todo el mundo.
La espiritualidad de san Francisco también encuentra una profunda relación con el mensaje central vivido en Medjugorje: regresar al Evangelio, buscar la paz, vivir con sencillez y permitir que María nos conduzca hacia Jesús.
Ochocientos años después de su tránsito, san Francisco continúa recordándonos que la verdadera renovación comienza cuando volvemos a Cristo y nos convertimos en instrumentos de paz, fraternidad y reconciliación.
La celebración del 5 de septiembre no será solamente un recuerdo histórico. Será una invitación a comenzar nuevamente y a vivir el Evangelio con la sencillez, la alegría y la entrega del santo de Asís.


